Nereo Rosso habla de fútbol (y otras cosas)

lunes, abril 18, 2005

Lucho González

El Oporto acaba de anunciar el fichaje de Lucho González, mediocampista del River Plate y la Selección argentina. He podido ver a González jugar este verano primero en la Copa América (gracias a Telemadrid) y después en los Juegos de Atenas, y también hace unas semanas en el partido clasificatorio para Alemania 2006 contra Colombia (también en Telemadrid).
Desde el primer momento me pareció un jugador de grandísimas condiciones, y conforme iba pasando el tiempo me extrañaba que ningún equipo europeo se fijara en él.
Se trata de la clase de jugador con el que todo el mundo querría jugar. Contra Colombia – en vista de su versatilidad – de entrada Pekerman le colocó por la banda derecha, pero es el clásico jugador de eje central. Es ahí donde suele jugar, tanto en River como en la Albiceleste, con el excelente Mascherano un poco detrás. Lucho González lo hace todo con sencillez y efectividad. Jugador de amplio compás, me recuerda un poco a Toninho Cerezo; tiene el sentido táctico del centrocampista purasangre; se desenvuelve con el mismo desparpajo en ataque como en defensa; no pierde ningún balón y recupera unos cuantos; tiene gol y último pase. Es solidario y disciplinado y demuestra en todo momento una exquisita deportividad.
Creo que su estancia en Oporto no va a ser muy larga, y que algún otro club más poderoso pujará por sus servicios y se lo llevará a Italia, España o Inglaterra.
También le veo seguro protagonista del Mundial del año que viene.